La Comedia del Arte italiana surgió en Italia hacia 1550, eran representaciones basadas en improvisaciones de los actores con máscara, que comenzaron haciendo representaciones callejeras y más tarde desarrollaron unos textos y unas creaciones que ridiculizaban personajes que representaban los defectos de la condición humana. Este teatro llegó a tener un dinamismo de la acción extraordinario y los actores se especializaron de tal forma que decidieron representar el mismo personaje durante su vida artística, consiguiendo una perfección inusitada. Así quien representaba a Arlequino o a Pantalone, lo hacía a lo largo de toda su vida, y de esta forma alcanzaban el éxito allá por donde actuaban. A pesar de ello en Italia no tuvieron la consideración que merecían y no es hasta que deciden hacer una gira por Europa, con el consiguiente reconocimiento que les correspondía, que es entonces cuando su país de origen les otorga el mérito y la fama que, en un principio les había negado.
Fue en el Teatro Español de Madrid, en el siglo XVI, donde se cree que hicieron su primera representación. Así es que Cervantes quedó, como todos los dramaturgos de la época, prendado del ritmo y la improvisación de aquellos originales actores italianos, de esta manera el teatro, que más tarde sería llamado El Siglo de Oro Español, recibió la dinámica influencia de los italianos de la Comedia del Arte.
Cervantes se formó entre los prelopistas, de los cuales es su primera figura, el autor es un importante dramaturgo, desgraciadamente su fama en este aspecto está oscurecida por la de novelista, pero su drama ‘Numancia’, inspiró grandes elogios de tal manera que, a la mitad del siglo XIX, Schopenhauer, vio en la tragedia hispanorromana, una fabulosa descripción del suicidio de un pueblo, acerca de cuyas ruinas estaba el retorno de la Naturaleza.
Cuando Cervantes se pone a escribir entremeses, ofrece una extraordinaria fuerza de lo grotesco con un fondo trágico y con problemas ideológicos hondos. En el extraordinario Retablo de las Maravilla, a la manera de un teatro de Guiñol, los engañadores convencen de que solamente quienes reúnen ciertas cualidades pueden ver las figuras. Y no hay ninguna, por supuesto, pero todos aseguran ver las figuras del retablo que se muestra ante sus ojos. Así el sabio autor demuestra que los condicionalismos sociales hacen que la gente acepte una verdad que ni ellos mismos creen.
El 9 de este mes de Enero de 2025 y después de veinte años, la extraordinaria compañía teatral ELS JOGLARS, volvió a representar su RETABLO DE LAS MARAVILLAS, en el Teatro Cervantes de Málaga. Los que tuvimos la suerte de disfrutar de nuevo de este maravilloso espectáculo, volvimos a divertirnos de principio a fin. La puesta en escena, según Albert Boadella, era un reto en relación a la anterior que exhibía grandes medios técnicos y mayores dimensiones, y aplicar el principio poético “con los mínimo lo máximo” la austeridad de los sugerido. Y de nuevo, el éxito estuvo asegurado. En el teatro Cervantes no cabía un alfiler, y el público cómplice del magnífico texto de Boadella y Ramón Fontseré, reía y compartía todas las hilarantes escenas divirtiéndose durante toda la representación, identificándose con los personajes y las jocosas situaciones paralelas a las que vivimos en todas las situaciones de nuestra vida. Y aplaudiendo sin parar al final de la representación.
El brillante reparto de estupendos artistas de la comedia, Pilar Sáenz, Dolors Tuneo, Javier Villena, Bruno López Linares, Rafa Blanca, Pep Muñoz y el meticuloso, laborioso, excepcional actor camaleónico de Ramón Fontseré, al que hemos visto transformarse de manera sorprendente en diferentes obras de Joglars, como Dalí, o el Rey Emérito, entre otras muchas, disfrutamos de su enorme comicidad y buen hacer, el público comienza a reír desde que aparece en escena y es un placer verle transfigurarse en cada uno de los personajes con su extraordinario oficio.
El espacio escénico es tan sencillo que consiste en una plataforma y un techo cuadrado de luz, así la representación es de una sencillez sorprendente y es el texto y la interpretación de los actores los que realizan el milagro, ayudados por una magnífica iluminación, a veces de una belleza espectacular, realizada por ese artista de las luces que es Bernat Jansá. El vestuario merece un elogio, el que simula el entremés de Cervantes y el que representa a los personajes de la actualidad es tan divertido y reconoce el carácter de cada tipo y condición que contribuye a la comicidad de las situaciones, gracias a él identificamos en seguida el carácter de sus modelos.
Pero es que hay que reconocer que a España le nació un genio extraordinario, en esa Cataluña que hoy quiere irse de España, y le niega a ese hombre sabio, inteligente, lúcido, magistral director de teatro, brillante escritor, valiente orador, entrañable persona, que es el creador del teatro más original y estimulante de Europa, referente intelectual del pensamiento político y artístico de España. Decente, divertido, honrado, ninguneado por el gobierno que padecemos, al que nunca otorgarán el Princesa de Asturias de las Artes, aunque lo merezca más que nadie en este país. Que nunca se ha vendido por un plato de lentejas y tiene la gracia de subir al escenario nuestro absurdo cotidiano y oficial mentira oficializada a través de un espectáculo teatral brillante y divertido.
Voy a reproducir sus palabras recogidas en el programa de EL RETABLO DE LAS MARAVILLAS, porque definen el tema de la obra teatral que no pueden perderse, si aman la verdad, el humor, el teatro y el buen hacer de la mejor compañía de España:
La gran expansión de los medios escritos, visuales y sonoros de nuestro tiempo son la plataforma más eficaz para que los pillos, farsantes, y sinvergüenzas de toda clase y condición, campen a sus anchas camuflados en gurús de la sociedad. Desde los puntos clave que ocupan en la política, las finanzas y la cultura, pueden vendernos los retablos de la nada a costa del temor de la gente a pasar por necios o fachas. Ya nadie hace caso a los niños que nos avisan de que el Rey va desnudo. Quizás porque los niños están hoy muy domesticados, los artistas aferrados al dinero público y los filósofos ejerciendo como tutores del sistema. Lo cual provoca que los retablos vacíos tomen una mayor dimensión promocionados por las más altas instituciones y vendidos por los medios aprovechando que cada día amanece…
ALBERT BOADELLA
Fuente: Jachi