Els Joglars, la compañía privada más antigua de Europa, ha repartido entre los 20 teatros que han formado parte de su trayectoria una escultura conmemorativa que se ubicará junto a la exposición y estará abierta al público.
La compañía catalana desembarca con ‘El retablo de las maravillas’ en el Teatro Principal hasta el 8 de febrero
Els Joglars, la compañía privada más antigua de Europa, ha repartido entre los 20 teatros que han formado parte de su trayectoria una escultura conmemorativa que se ubicará junto a la exposición y estará abierta al público.
La productora de teatro cumple 65 años, en los que, tal como ha explicado Albert Boadella, uno de los fundadores de Els Joglars y director de la compañía ha tenido “consejo de guerra, cárcel, exilio, atentados”. “No hemos sucumbido a la domesticación, hemos tenido siempre una gran independencia y eso nos ha permitido presentar desde el escenario las cosas que nos han parecido justas e injustas, divertidas, políticas”, ha asegurado.
«Una mirada distinta»
La compañía presenta ‘El retablo de las maravillas’, una obra que se estrenó el pasado 9 de enero en el Teatro Cervantes de Málaga y que este miércoles llega al Teatro Principal con una “mirada distinta” a la obra de Cervantes. La obra aborda cómo con la expansión de los medios escritos, visuales y sonoros de este tiempo, pillos, farsantes y sinvergüenzas, disfrazados de gurús, campan a sus anchas en la sociedad.
«No es exactamente lo mismo que se vio aquí en Zaragoza hace unos años, es una revisitación, es una mirada distinta porque los tiempos han cambiado, el tiempo de Cervantes no ha cambiado, en esto nos mantenemos«, ha enfatizado Boadella, que ha sido más punzante todavía: «La sociedad ha hecho cambios importantes, tantos que nos ha parecido que vale la pena rehacer la obra para plantear de nuevo en una forma irónica, sarcástica, a veces divertida y a veces agria, lo que sucede hoy en nuestra sociedad contemporánea».
Artimañas o complejos
“Aquí se trata de discernir cuál de las responsabilidades es mayor, la de los protagonistas de la artimaña o, por el contrario, la de los acomplejados que se dejan engañar interesadamente, contribuyendo así a la mayor gloria de los pícaros», ha asegurado el actor principal, Ramón Fontseré. «Jugamos con ese complejo tan eficaz que es el complejo de que no te tomen por facha, ni conservador, ni esas cosas, por lo tanto la gente dice y monta una serie de cosas enormemente estúpidas, ridículas, que no sirven para nada, no fuera el caso de que les tomaran por fachas», ha cargado Boadella sin pelos en la lengua.