Bye bye Beethoven

LA OBRA

Espectáculo creado a Pruit, en 1987,
basado en el personaje de «Laetius» (1980)

Estrenado el 8 de septiembre de 1987 en el Teatro Principal de Palma de Mallorca.
Se representó hasta el 23 de diciembre de 1988.

Para conocer el rendimiento de un coche durante 10 años, se introduce éste en un túnel de pruebas donde, en un brevísimo plazo de tiempo, se le acumulan todas aquellas adversidades con las que puede encontrarse el vehículo durante el período mencionado.

Se trata pues, de un proceso de aceleración mediante el cual se podrá conocer el desgaste y los puntos más débiles del coche, sin necesidad de esperar el tiempo real.

Este procedimiento es parecido al llevado a cabo con otros productos, así como también con diversas especies animales.

Albert Boadella

Equipo artístico y técnico


Actores

Clara del Ruste
Jesús Agelet
Quico Amorós
Montse Pérez
Jordi Purtí
Ramon Fontserè
Pilar Sáenz
Santi Ibáñez
Xevi Vilà

Equipo técnico

Dirección: Albert BOADELLA
Ayudante de dirección: Ximo VIDAL
Regidoría: Josep M. FONTSERÈ
Colaborador musical: Josep M. ARRIZABALAGA
Escenografía – diseño y figurines: DINO IBÁÑEZ – Xavier BULBENA

Iluminación: Lluís NAVARRO
Sonido: Jordi COSTA
Escenografía – realización: TALLERS PASCUALÍN
Música de Beethoven: 5a, 7a y 8a. sinfonías – Concierto para violín – Conciertos para piano y orquesta nº 2 y nº5 – Sonata para piano: «Claro de luna»


GALERÍA DE IMÁGENES

PRENSA

El País. Eduardo Haro Tecglen

Yo creo que es uno de los mejores espectáculos contemporáneos, con una
capacidad expresiva y una terminación, o acabado, de todos sus elementos,
humoas y técnicos; con unas sensaciones visuales y sonoras perfectas.
Todo ello apunta a destacar la capacidad de creación y de dirección de Boadella,
que es una de las personas más importantes, con más sentido y más inteligencia
del teatro actual. Con esta obra conmemora los primeros 25 años de su
relevante acción teatral y se rinde justo homenaje a sí mismo, que todos
secundamos.


ABC. Lorenzo López Sancho

Lo que brilla es la calidad espectacular del suceso teatral. Un alarde técnico. Un
seguro dominio del conjunto actoral. Un valioso empleo de elementos
dramáticos y parateatrales. En suma, un nivel material que difícilmente se
ofrece en formaciones nacionales.


El Correo español. Carlos Bacigalupe

En Bye bye Beethoven logra el grupo una de esas difíciles conciliaciones entre
los hallazgos, la idea motriz, su soporte teatral y el regocijo del público. Lo que
se presenta no es sólo estéticamente bello, sino que, además, alarmantemente
próximo y creíble. Porque Joglars sabe contar historias sin acudir a las fáciles
huidas de la metáfora o a la importancia encubierta del “si no lo entienden,
mejor, creerán que es más inteligente”. La solidaria acción compacta de los
intérpretes es aquí esencial. Y el idioma, esa jerga seudorrusa, un habla de
camelo que fónicamente suena como el autor desea, es igualmente, básico. Con
ambas armas, el ejército de Boadella no se da un solo segundo de tregua y actúa
milimétrico y exacto.


Diario 16 Andrés Amorós

La realización está a un nivel muy por encima de lo habitual entre nosotros. (…)
Uno puede estar más o menos de acuerdo con las ideas, con los textos, pero
tiene que admirar la calidad escénica: la conjunción de los actores, la
integración de la escenografía, el uso espléndido de luces y música.